Beneficios de tomar agua purificada

Beneficios de tomar agua purificada y cómo se diferencia del agua mineral y del agua potable

Más de alguna vez hemos escuchado la recomendación de tomar al menos dos litros de agua al día para mantenernos hidratados y cuidar nuestra salud. Sin embargo, la cantidad de agua recomendada depende de la edad, nuestro estado de salud, y la cantidad de agua que perdemos a través del sudor, ya sea por la realización de ejercicio, o el calor, entre otros factores. 

A grandes rasgos, el agua permite que los nutrientes lleguen a cada órgano, y es fundamental en la eliminación de toxinas de nuestro cuerpo. El agua también ayuda a mantener y regular la temperatura corporal, así como también contribuye al buen funcionamiento de las articulaciones, el tubo digestivo y los tejidos mucosos en general.

Considerando la relevancia del agua para nuestra salud, es importante tener en cuenta su calidad. En Chile, según la Superintendencia de Servicios Sanitarios, en los sectores urbanos, el agua potable cumple en un 99,5% con las normas exigidas y no es dañina para la salud.

En la Región Metropolitana, cerca del 70% del agua potable que llega a nuestros hogares proviene del río Maipo, ubicado en el Cajón del Maipo, y su sabor se debe a que contiene sodio, potasio, azufre, fósforo, calcio y magnesio, así como cloro adicionado para asegurar la ausencia de microorganismos.

Existen diferentes técnicas para purificar el agua potable. En el caso de Kolife, se utiliza la técnica de Osmosis Inversa, además del proceso de limpieza con Ozono, reduciendo en un 85% la presencia de compuestos inorgánicos que son dañinos para nuestra salud, como lo son el cloro y el sodio, y eliminando el 99,9% de las bacterias. Como resultado se obtiene el sabor más puro y refrescante del agua limpia. Cuando el agua sabe bien, naturalmente hace que quieras beber más.

Al ser libre de sodio, el agua purificada es muy recomendable para hipertensos o embarazadas. Tomar agua purificada ayuda a eliminar las materias inorgánicas y tóxicas que son rechazadas por las células y los tejidos del cuerpo humano, dejando sólo las esenciales. Además, el agua purificada previene formación de cálculos renales y disminuye la posibilidad de desarrollar infecciones urinarias.

El agua mineralizada puede ser natural o artificial. El agua mineral natural proviene de aguas subterráneas de vertientes y manantiales. De composición química especial, con grado de mineralización inferior a 1,5 gramos por litro, y envasada en el mismo lugar de origen. El agua mineralizada artificialmente se elabora con agua de red urbana, a la que se adicionan minerales de uso permitido. La principal diferencia entre el agua mineral y el agua purificada radica en que la primera proviene de una fuente natural que no tiene ningún tipo de tratamiento, ni procesamientos.

Al momento de elegir el agua que vamos a tomar, debemos tomar en cuenta que existe una inconsistencia entre la normativa chilena que regula el agua embotellada y la que regula el agua potable. Algunas de las aguas embotelladas del mercado no cumplen con las regulaciones de agua potable, de acuerdo a un estudio de la Universidad de Chile, donde se detectó que aguas embotelladas vendidas en supermercados superan los niveles de arsénico y pH permitidos por la norma chilena de agua potable. Sin embargo, se indica que el consumo de 1 litro por día de estas aguas embotelladas no se traduce en riesgo para la salud humana.

 

Fuentes:

Ximena Greene Silva7 oct 2008 12:35 PM. (2020, 19 febrero). Conoce los beneficios a la salud del agua purificada. Recuperado de https://www.latercera.com/noticia/conoce-los-beneficios-a-la-salud-del-agua-purificada/

Consuma agua bien informado - Portal SERNAC, 2002. https://www.sernac.cl/portal/604/w3-article-1047.html

Belmar, J. F. (2020, 20 agosto). Aguas embotelladas de 5 marcas contienen arsénico y pH por sobre la norma chilena de agua potable. Recuperado de https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2020/08/20/aguas-embotelladas-de-5-marcas-contienen-arsenico-y-ph-por-sobre-la-norma-chilena-de-agua-potable.shtml